La lavadora cósmica

- Bueno, bueno, bueno... ¡Adónde vamos a llegar con tanta tecnología! Mira: "Un original sistema de activación de una lavadora basado en un lector de huellas digitales busca evitar que sea siempre la misma persona, habitualmente una mujer, la encargada de ponerla en marcha".
- ¿Qué me estás contando?
- Escucha: "El sistema no permite que una misma persona ponga la lavadora dos veces seguidas, así que obliga a repartir la tarea".
- Uy, ¡qué alegría! ¿Pone el precio?
- Po no. De toas maneras, esto es una mariconada, Juani.
- Claro, claro... como tú no pones la lavadora...
- Pero a ve: ¿yo cómo voy a permití que una empresa de electrodomésticos me diga lo que tengo que hacé yo en mi casa?
- Ah, o sea, que entonces mejor seguimos como estamos, ¿no? Es decir, la sigo poniendo yo.
- Bueno, mujé, tú ya estás acostumbrá.
- Ah, ¡mira qué fresco!
- O sea, Juani, lo que quiero decí es que yo no me entiendo con tantos botones.
- Pues más tiene el mando de la tele y bien que lo manejas, guapo.
- No es lo mismo.
- ¿Y por qué no es lo mismo?
- Porque lo otro hay que poné que si la temperatura, que si los polvos, que si el agua... que no sé yo de eso, Juani, déjame.
- Al Caribe me tenía que ir yo a hacer un viaje por ahí, que entonces te ibas a enterar tú de cómo se pone la lavadora. Vamos, ¡hasta punto de cruz ibas a aprender tú!
- Exagerá eres...
- ¿Exagerada? A ver: ¿sabes freír un huevo?
- Porque no me ha dao por aprendé.
- ¿Sabes plancharte la ropa? ¿O piensas ir al trabajo todos los días con la ropa hecha un higo?
- Tranquila, que los compañeros ni se iban a fijá.
- Desde luego... y encima ya no es sólo planchar porque no sabes ni lavarte la ropa.
- Eso no me preocupa.
- Pues a ver quién te iba a lavar los calzoncillos, muchacho, ¿o acaso piensas que te duren toda la semana?
- Po mira, yo te explico cómo lo hago: lunes, normal; martes, les doy la vuelta; miércoles, del revés y jueves, les doy la vuelta del revés. Ea, ya tengo calzoncillos pa cuatro días.
- ¿Y el viernes?
- El viernes iguá que el lunes, que ya no se nota.
- Tío guarro...






















