Daños colaterales

- Vaya. Po también es mala suerte lo de la muchacha.
- ¿De qué muchacha hablas?
- De la periodista italiana que tenían secuestrá en Irak.
- Y ¿qué le ha pasado?
- Po que resulta que había conseguío escaparse y se largó a toa leche en un coche con más personas, huyendo, vaya.
- Ah, pues muy bien, ¿no?
- Sí pero es que resulta que una vez que ya está a salvo de los secuestradores, van los americanos y le disparan.
- No me digas más... la han matado.
- No pero casi. Le han dao en el hombro. Bueno, y al compañero sí que le han matao, al pobre hombre.
- Si es que no puede ser. Qué les gusta a estos americanos una pistolita.
- Po sí que es verdá. Pero pa no reconocé abiertamente que la han cagao, dicen que han sío "fuerzas multinacionales". O sea, tos juntos, casi dando a entendé. Mira, aquí lo pone: "El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo, por su parte, que Sgrena resultó herida y su acompañante muerto cuando 'fuerzas multinacionales' dispararon contra un automóvil que se desplazaba a toda velocidad en Bagdad".
- ¡Qué gente!
- Pues ya es al segundo que matan "sin queré". Ya le dispararon a un pobre cámara de Telecinco.
- Es verdad, que lo vi yo por la tele. Me acuerdo, me acuerdo.
- En esa ocasión también se equivocaron, porque les estaban disparando desde donde estaba el cámara, decían. Qué casualidad, hombre...
- De casualidad nada, Juan.
- Aquí hay algo que huele mu mal, Juani.
- Si es que las guerras no traen na bueno.
- Cuánta razón tienes...
- Juan, ¿no te terminas la sopa?
- Se me han quitao las ganas de comé.






















